RADIOGRAFIA DE
UN CLUB
Copa
Libertadores lo salva de la quiebra
Cristal
vive de las copas
Por Luis Trujillano
Reeditado por Marco EspinozaS.
Solo la
Copa Libertadores salva de la quiebra al club Sporting Cristal. El torneo
internacional de clubes campeones de Sudamérica, fue su único respaldo
financiero en los dos últimos dos años.
Su equipo
de fútbol profesional, le demanda un pago mensual de seis millones de soles. Sus
ingresos por su participación en el Campeonato Descentralizado de Futbol, son
muy pobres.
Con seis
mil socios registrados, Cristal necesita de diez millones de soles mensuales
para su mantenimiento.
El futbol
profesional tiene sus propios recursos, pero no resultan muy seguros ni
promueven un excelente margen de utilidad.
A comienzos
de este año, por ser campeón peruano, participó en la Copa Libertadores, frente
a los equipos Cobreloa y Universidad de Chile. Recibió ciento cinco mil dólares
(alrededor de 44 millones de soles). La copa permitió cubrir un déficit arrastrado
del campeonato anterior. Sus ingresos por su participación en el
Descentralizado del 80 llegaron a los cincuenta y nueve millones de soles,
mientras que sus gastos sumaron noventa y cinco millones de soles.
En 1979,
Sporting Cristal, también se vio salvado por jugar en la Copa Libertadores al
recibir por su participación en calidad de subcampeón peruano un total de
ciento cincuenta mil dólares. Ese año enfrentó a River Plate y Vélez Sarfield de
Argentina.
En la
actualidad resulta ser el club que paga los sueldos más altos. Tiene jugadores
que alcanzan los cuatrocientos mil soles mensuales, pero como promedio tienen
sueldos de trescientos mil.
Esta situación
obliga a Cristal a programar partidos internacionales fuera del Perú. Su centro
de operaciones lo tiene en campos de Centroamérica y de Asia.
Cristal recibe
mensualmente la aportación de 2 millones y medio provenientes de la cervecería
Backus y Johnston por concepto de publicidad. Sus socios aportan mil soles
mensuales. Sus ingresos son dedicados al desarrollo de las disciplinas
deportivas de aficionados como el básquetbol, beisbol, ciclismo, box, bochas,
tenis y vóleibol. Moviliza un total de cuatrocientos deportistas.
Sin embargo,
como club deportivo y de esparcimiento, aún no alcanza su completo desarrollo
técnico necesitando para lograrlo de escuelas propias para cada una de sus
disciplinas.
Mientras tanto,
como todos los clubes profesionales del medio, Cristal sigue preocupado en la
rama de futbol, desde que creado hace veinticinco años. Su máxima meta es
llegar a la Copa Libertadores.
Abran el club
Sporting Cristal
debe abrir sus puertas a los “rimenses” porque el club pertenece al distrito y
sólo así dejará de ser un equipo de futbol con poca simpatía.
Eduardo Bustamante
habla con el corazón. Es Presidente de la Comunidad Industrial, hace año y
medio, de la cervecería Backus y Johnson. Opina a nombre de los trabajadores
que ven en la institución deportiva un lugar común para sus familiares.
Considera que
hasta hoy Sporting Cristal es un club cerrado. Sólo para uno cuantos socios que
buscaron un lugar de esparcimiento hace 25 años.
Bustamante,
cree que no basta con decir que se trata de un club que no le niega el ingreso
a nadie y que, con inscribirse por una mínima cantidad de soles, todo está
resuelto.
“El club
debe tocar las puertas de cada vecino del Rímac y mostrar a la niñez que existe
un lugar donde puede hacer deporte con el máximo de seguridad”. El comentario
del comunero se proyecta hasta tocar la estructura de la directiva del club. Reclama
de ella una mayor preocupación para volcarse totalmente al interior de la fábrica
de cerveza.
“Los
trabajadores de la cervecería —dice— somos los que damos vida al club y creo
que es muy poca la actividad institucional que se hace al interior de nuestro
centro de trabajo”. Pide también, una representación de los trabajadores de la
Backus en la directiva, para fortalecer la marcha del club.
“Hay gente
en la directiva —señala— que son miembros directos de la cervecería, pero
fueron elegidos como socios y no como representantes de la fábrica”. En su
esperanzado análisis Eduardo Bustamante, invoca a los que dirigen club que se
inicie una campaña en la que los escolares del Rímac tengan facilidades de
ingreso en determinados momentos para practicar el deporte preferido. Solo así
Cristal se meterá en el sentimiento de los “rimenses”, dijo.
Una buena
forja
Pero, de
otro lado, Cristal es un caso único en el futbol profesional peruano: los
juveniles e infantiles de pocos recursos económicos, reciben alimentación diaria.
Con ello, explican los dirigentes se garantiza la seguridad orgánica del
jugador, que además disponen de atención médica permanente.
Este tipo
de ayuda demanda un desembolso de por lo menos seis mil soles diarios,
motivando un gasto de 150 mil soles mensuales. A esa cantidad se le agrega
otros 150 mil soles que sirven para la movilidad de sus jugadores. No todos sus
juveniles, por cierto, almuerzan en el club, pero constituye el primer paso de
una labor ideal por el cuidado de los deportistas.
A pesar de
todo esto, y de ser un club que proporciona todo el material deportivo para los
entrenamientos y partidos oficiales en sus tres categorías (infantiles, juveniles y calichines) aún no
resulta del todo completo.
Para su mejor
preparación, se ha visto en la urgencia de contratar al técnico uruguayo,
Ondino Viera, que oficiará como maestro de sus actuales directores de equipo.
(Trujillano, 1981, p. 29)
Referencias
Trujillano, L. (17 de noviembre de 1981).
Cristal vive de las copas. La República,
p. 29.
[Fotografía del Diario La República].
(Lima. 1981). Archivo fotográfico de la “Revista La Chispa”. Imágenes extraídas
de la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional del Perú: Lima, Perú.