Cristal gana, pero su fútbol sigue dejando más dudas que certezas
Escribe Marco EspinozaS.
La fría mañana en el Estadio Alberto Gallardo terminó con una victoria de Sporting Cristal por 2-0 sobre Juan Pablo II, en partido correspondiente a la tercera fecha del Torneo Clausura. El resultado permite respirar al cuadro rimense, pero está muy lejos de disipar las enormes dudas que genera su funcionamiento colectivo.
La semana había sido un verdadero calvario para los celestes. Empataron sin goles como locales frente a Bragantino, luego viajaron a Arequipa para caer 2-1 ante Melgar y, días después, fueron derrotados 1-0 en Brasil por el mismo Bragantino, resultado que significó su eliminación de la Copa Sudamericana. Con ese panorama, Cristal estaba obligado a reencontrarse con el triunfo, aunque el rendimiento volvió a quedar en deuda.
Durante el primer tiempo se observó el mismo libreto que la hinchada viene soportando desde hace varios meses: un equipo con escasas ideas ofensivas, predecible en ataque, abusando de los centros al área, sin profundidad y con enormes dificultades para generar ocasiones claras de gol. La posesión del balón pocas veces se transforma en peligro y la circulación termina siendo lenta y repetitiva. A ello se suman los constantes problemas defensivos y el bajo nivel de varios futbolistas que, por historia y jerarquía, deberían marcar la diferencia. Así, el empate sin goles al descanso terminó siendo el fiel reflejo de un partido discreto.
En el complemento, un error de la defensa visitante fue aprovechado por Hernán Barcos, quien dentro del área chica definió de derecha para vencer al arquero Vega y abrir el marcador. El gol parecía ser el impulso que necesitaba Cristal para asumir el protagonismo; sin embargo, ocurrió lo contrario. El equipo retrocedió sus líneas, cedió la iniciativa y permitió que Juan Pablo II creciera en el partido, generando situaciones que inquietaron la portería defendida por Enríquez.
La preocupación en las tribunas era evidente. El hincha celeste volvió a empujar al equipo con la esperanza de asegurar la victoria. Recién a los 79 minutos, tras una presión sobre la salida rival, Santiago González recuperó el balón, quedó mano a mano con Vega y definió con categoría para establecer el 2-0 definitivo.
Más allá del resultado, el funcionamiento colectivo continúa siendo preocupante. Sporting Cristal es un equipo que genera muy poco para la calidad de jugadores que posee. Falta movilidad, sorpresa, agresividad y, sobre todo, gol. Resulta difícil entender cómo una institución históricamente identificada con el fútbol ofensivo hoy se conforma con triunfos ajustados y actuaciones discretas. El hincha no solo quiere sumar puntos; quiere volver a sentirse representado por un equipo protagonista, dominante y capaz de imponer condiciones frente a cualquier rival.
Lo más preocupante es que el discurso parece haberse reducido a un único objetivo: alejarse de la zona comprometida de la tabla acumulada. Ese no puede ser el horizonte de un club como Sporting Cristal. Su historia obliga a pelear campeonatos, clasificar con autoridad a torneos internacionales y competir para ganarlos, no simplemente a sacar cuentas para asegurar la permanencia en la máxima categoría. Pensar únicamente en salvar la categoría representa un retroceso deportivo e institucional para uno de los clubes más grandes del fútbol peruano.
Desde que Sporting Cristal fue vendido al grupo Innova Sports, en opinión de este columnista, el club ha ido perdiendo liderazgo dirigencial y una identidad futbolística que durante décadas fue su principal sello. Las decisiones deportivas no han estado a la altura de la historia de la institución y el equipo transmite la sensación de haber perdido el rumbo. Los cambios de entrenadores no han modificado la esencia del problema y el actual comando técnico, hasta el momento, no ha conseguido mostrar una propuesta distinta a la de sus antecesores.
Tampoco pasó inadvertido el desempeño del arbitraje, que volvió a dejar decisiones discutibles. Las constantes modificaciones al reglamento impulsadas por la FIFA siguen generando debate, pues en muchos casos parecen afectar el ritmo y la esencia del espectáculo sin ofrecer soluciones claras.
En la próxima jornada, Sporting Cristal afrontará una prueba de máxima exigencia cuando visite a Universitario, mientras que Juan Pablo II recibirá a Alianza Atlético de Sullana.
Porque ganar siempre será importante, pero para un club de la historia de Sporting Cristal el resultado, por sí solo, ya no alcanza. El fútbol que muestra el equipo no convence a su hinchada y, mientras no recupere su identidad, cada victoria seguirá dejando más preguntas que respuestas.
Alineaciones
Sporting Cristal: Enríquez, J. González, Araujo,
Lutiger, Cristiano, Távara, Wisdom, Yotún, S. González, Castro, Barcos.
DT.: R. Mosquera.
Juan Pablo II: Vega, Reyna, Almirón, Míguez, Agurto, Flores, Torres, Alaniz, Durán, Rojas, Leguizamón.
DT. Jorge Araujo


